* Los especialistas se concentran en patologías prevalentes en la tercera edad
* Atender bien a los adultos mayores no solo mejora su calidad de vida, sino que reduce costos al sistema de salud
* Mientras la población mexicana “envejece a velocidad récord”,
Por Fernando Olivas Ortiz
Ciudad de México.- Con apenas alrededor de 850 a 1,000 especialistas certificados para más de 15 millones de adultos mayores, el país enfrenta un déficit crítico que compromete la calidad de vida de la tercera edad. Los geriatras, clave en la atención integral, advierten sobre la necesidad urgente de formar más profesionales.
Ciudad de México, 11 de julio de 2026.- México vive una transición demográfica sin precedentes. Mientras la población de 60 años y más supera los 15 millones y se proyecta que alcance los 33 millones para 2050, el número de geriatras certificados apenas ronda los 850-1,060 especialistas, según datos del Consejo Mexicano de Geriatría y reportes recientes. Esto equivale a un ratio aproximado de un geriatra por cada 15,000 adultos mayores o más, muy por debajo de las recomendaciones internacionales.
Los geriatras son médicos de atención primaria con formación adicional especializada en el cuidado de los adultos mayores, particularmente a partir de los 65 años. A diferencia de otros especialistas, se enfocan en la complejidad de la salud en la vejez: multimorbilidad, fragilidad, interacciones medicamentosas y, sobre todo, en preservar la calidad de vida y autonomía de los pacientes.
“Las personas de esta edad suelen presentar problemas de salud múltiples y complejos que requieren una atención integral y personalizada”, explica la literatura especializada. Sus consultas son más extensas porque abordan no solo síntomas aislados, sino el contexto completo: estilo de vida, apoyo familiar, aspectos cognitivos y emocionales.
Enfermedades y condiciones que atienden los geriatras
Los geriatras se concentran en patologías prevalentes en la tercera edad:
• Artritis y osteoporosis: Problemas musculoesqueléticos que limitan la movilidad.
• Alzheimer y demencia: Trastornos cognitivos que afectan la memoria y el comportamiento.
• Problemas de equilibrio y caídas: Principales causantes de fracturas y pérdida de independencia.
• Cáncer, diabetes y enfermedades del corazón: Condiciones crónicas que se manejan de forma holística.
• Depresión, insomnio e incontinencia: Aspectos que impactan la salud mental y el bienestar diario.
• Fragilidad: Un síndrome geriátrico que aumenta el riesgo de complicaciones.
Además, prestan especial atención a la multicomplejidad, gestionando múltiples medicamentos para evitar interacciones adversas, y acompañan a los pacientes en etapas avanzadas, incluyendo cuidados paliativos y decisiones al final de la vida.
Cinco pilares de la atención geriátrica
Los especialistas estructuran su abordaje en cinco áreas clave:
1. Movilidad: Evaluar y prevenir caídas mediante identificación de riesgos y rehabilitación.
2. Medicación: Revisión exhaustiva de polifarmacia, común en pacientes con varias enfermedades.
3. Mente: Atención a la salud cognitiva, afectiva y conductual para detectar tempranamente demencias o depresión.
4. Multicomplejidad: Manejo integrado de enfermedades crónicas coexistentes.
5. Cuidados al final de la vida: Apoyo en decisiones éticas y paliativos para una muerte digna.
¿Cuándo acudir a un geriatra?
Se recomienda consultar a estos especialistas cuando el adulto mayor presenta:
• Múltiples condiciones médicas crónicas.
• Manejo de varios medicamentos simultáneos.
• Síntomas de envejecimiento como demencia incipiente, incontinencia urinaria, osteoporosis o fragilidad generalizada.
En México, la concentración de geriatras en grandes ciudades como la capital agrava el problema en el interior del país. Históricamente, alrededor del 60% se ubica en la Ciudad de México, dejando regiones enteras con acceso limitado.
Expertos coinciden en que se necesitan miles más de estos especialistas. Algunas estimaciones indican que podrían requerirse entre 3,000 y 7,000 geriatras para cubrir adecuadamente la demanda actual y futura. La formación avanza, pero lentamente: se ofrecen alrededor de 350-400 plazas de especialización al año, insuficientes ante el ritmo del envejecimiento.
Desafíos y oportunidades
El envejecimiento poblacional representa tanto un reto como una oportunidad. México debe invertir en formación de recursos humanos, infraestructura geriátrica y programas de prevención. Iniciativas como la del Consejo Mexicano de Geriatría buscan impulsar la certificación y visibilizar la especialidad.
Atender bien a los adultos mayores no solo mejora su calidad de vida, sino que reduce costos al sistema de salud al prevenir hospitalizaciones y complicaciones. “Envejecer bien” implica una atención proactiva, multidisciplinaria e integral, donde el geriatra juega un rol central como coordinador.
Mientras la población mexicana “envejece a velocidad récord”, la urgencia es clara: sin más geriatras, millones de personas enfrentarán una vejez con menor dignidad y apoyo médico especializado.
Las autoridades sanitarias, universidades y sociedades médicas tienen la tarea de cerrar esta brecha antes de que el tsunami demográfico sea inmanejable.










