Por Fernando Olivas Ortiz
El Zócalo de la Ciudad de México vibró con la presencia de cientos de estudiantes de preparatoria provenientes de los municipios mexiquenses de Nezahualcóyotl, Chimalhuacán, Ecatepec, Tultitlán e Ixtapaluca. Acompañados por organizaciones magisteriales y sociales, encabezadas por la UPREZ, el MMCRE y la CNTE, alzaron la voz para denunciar la cerrazón de la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, ante las demandas del sector educativo.
La protesta puso en evidencia la falta de apoyo a los maestros, quienes enfrentan condiciones laborales precarias y la nula respuesta de la administración de Gómez Álvarez a sus demandas, como la basificación para maestras y maestros con más de diez años de servicio. Respaldados por los estudiantes, los docentes denunciaron que la gobernadora ha ignorado sus peticiones de mejora en infraestructura escolar, aumento salarial y acceso a recursos didácticos.

“No hay diálogo, solo promesas vacías”, aseguró el dirigente de la UPREZ, Felipe Rodríguez Aguirre, quien destacó que la indiferencia del gobierno estatal agrava las carencias en las escuelas públicas mexiquenses. Las organizaciones también acusaron a Delfina Gómez de priorizar proyectos políticos sobre las necesidades educativas, dejando a miles de maestros sin herramientas adecuadas para impartir clases.
Los manifestantes exigieron una mesa de diálogo inmediata y transparente para atender los rezagos, advirtiendo que las movilizaciones continuarán si no se ofrecen soluciones concretas. Asimismo, solicitaron la intervención de la presidenta Claudia Sheinbaum para mediar en el conflicto.
La marcha, que paralizó el corazón de la capital, reflejó la frustración de un sector que se siente olvidado por las autoridades estatales.














