* Promesa de no aumentar gasolinas queda en el discurso; en estados la Magna ya roza los 30 pesos por litro
Juan José Perdomo R.
CDMX, 03 de octubre de 2026.- A ocho años de que la Cuarta Transformación llegó al poder con la promesa de que no habría gasolinazos y que la gasolina bajaría, la realidad en las calles es otra. Los precios de los combustibles registran un incremento de casi 50 por ciento desde 2018 a la fecha, golpeando directamente el bolsillo de millones de familias mexicanas.
Datos de la Comisión Reguladora de Energía y ahora de la Comisión Nacional de Energía confirman el aumento sostenido. En diciembre de 2018, cuando Andrés Manuel López Obrador asumió la presidencia, la gasolina Magna costaba en promedio 18.32 pesos por litro.
El caso de la Premium es aún más grave. De 19.87 pesos en 2018, hoy se vende en 28.58 pesos a nivel nacional y en 28.80 en la CDMX, un incremento de más de 8.70 pesos por litro, equivalente a un 44 por ciento. El diésel, fundamental para el transporte de carga y el campo, pasó de 19.48 a 27.01 pesos, un alza del 38.6 por ciento en promedio nacional.
EL DISCURSO VS LA REALIDAD
Durante campaña y en sus primeros años de gobierno, Morena aseguró que se habían terminado los gasolinazos y que los precios solo subirían conforme a la inflación. Sin embargo, en 2019 la propia CRE reconoció que el aumento de las gasolinas fue de 5.6 por ciento, por encima de la inflación de 3.6 por ciento de ese año.
Ocho años después, el estímulo fiscal del 100 por ciento al diésel y de más del 60 por ciento a la Magna y Premium que hoy aplica Hacienda del 19 al 25 de septiembre, es la prueba de que sin subsidio el precio real sería todavía más alto y rebasaría los 30 pesos por litro en todo el país.
ESTADOS, LOS MÁS AFECTADOS
Mientras el promedio nacional de la Magna es de 23.69 pesos, en estados como Sinaloa, Quintana Roo, Baja California y Nuevo León, la gasolina regular ya se vende entre 26 y 29.80 pesos por litro en gasolineras de Chevron, Pemex y otras franquicias. La Premium en esas entidades ya superó la barrera de los 30 pesos, algo impensable en 2018.
Transportistas, agricultores y automovilistas coinciden: el aumento de casi 50 por ciento en ocho años de gobiernos de Morena ha encarecido todo, desde la canasta básica hasta el pasaje. La promesa de los 10 pesos por litro quedó en el archivo de las campañas.












