¡Alivio para la sed de la capital! Sistema Cutzamala roza el 98% de capacidad al cierre de lluvias 2025
* El Cutzamala podría sostener el suministro hasta bien entrado 2026, evitando los cortes que afectaron a 1.5 millones de hogares en 2024. Municipios como Naucalpan, Nezahualcóyotl y alcaldías sureñas de la capital
Por Fernando Olivas Ortiz
Ciudad de México, 15 de octubre de 2025. En un giro providencial para millones de habitantes del Valle de México, el Sistema Cutzamala, pilar hidráulico de la región, se perfila para culminar la temporada de lluvias 2025 con un impresionante 98% de su capacidad de almacenamiento.
Este hito, que no se registraba en más de una década, marca un respiro histórico tras años de sequías implacables y promesas de “día cero” que acecharon como un fantasma en 2024. Las presas Valle de Bravo, Villa Victoria y El Bosque, guardianas del vital líquido que nutre a la Ciudad de México y sus colindantes municipios, acumulan hoy cerca de 767 millones de metros cúbicos de agua, suficientes para llenar más de 300 veces el Estadio Azteca y garantizar un abasto estable por meses.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México (OCAVM) celebraron esta semana el avance vertiginoso: del 93% reportado el 7 de octubre, el sistema saltó al 95.58% al 13 de octubre, impulsado por precipitaciones que superaron los 35 milímetros semanales en la cuenca alta del río Cutzamala.
Con la temporada de lluvias extendiéndose hasta finales de octubre —y posiblemente noviembre, según el Servicio Meteorológico Nacional—, expertos pronostican que el 98% es conservador; escenarios optimistas hablan incluso de rozar el 100%, equiparándose a los picos de 2003, cuando las presas alcanzaron su tope absoluto de 782 millones de metros cúbicos.
De la crisis al caudal: Un año de contrastes drásticos
No hace mucho, el Cutzamala era sinónimo de alerta roja. En septiembre de 2024, sus reservas languidecían al 53.72%, un nivel crítico que forzó racionamientos y extracciones de emergencia desde pozos profundos. La sequía prolongada de 2020-2023 había mermado el sistema hasta por debajo del 30% en meses pico, evocando temores de colapso total en el suministro que cubre el 25% del consumo de agua potable en la Zona Metropolitana del Valle de México —unos 35 millones de personas dependen de él.
Aquel panorama lúgubre contrastaba con el 2025, bendecido por una temporada de huracanes hiperactiva: seis ciclones en el Pacífico, tres de ellos huracanes, desataron tormentas torrenciales que, pese a causar inundaciones en la capital, inyectaron vida al embalse.
El repunte fue meteórico. En julio, las presas rozaban el 49% nacional promedio, pero el Cutzamala ya escalaba al 70% gracias a monzones y ondas tropicales.
Agosto y septiembre rompieron récords: precipitaciones 100% superiores a 2024, captando 648 millones de metros cúbicos solo en las últimas semanas, un volumen que equivale al 82.86% a mitad de mes.
Octubre selló el triunfo con 23 millones de metros cúbicos adicionales en la primera semana, llevando el total a 723 millones al 9 de octubre —92.5% y contando.
La directora del OCAVM, Citlalli Peraza Camacho, lo resumió en la sesión del Comité Técnico de Conagua: “Desde mayo, hemos visto un ascenso constante, rompiendo el techo de los últimos seis años. Esto no es suerte; es el fruto de lluvias intensas modeladas por el cambio climático, pero también un llamado a la gestión responsable”.
Presas en auge: Valle de Bravo lidera la resurrección El corazón del sistema late en tres embalses emblemáticos, cada uno con su rol vital en la red de bombeo que eleva el agua 1,100 metros desde Michoacán y el Estado de México hasta los tanques de la capital.
Valle de Bravo: La joya del sistema, con capacidad para 1,000 millones de metros cúbicos, alcanzó el 96% esta semana —un salto del 75% en septiembre—. Sus aguas, captadas en la cuenca del río Cutzamala, surten directamente al 15% de la CDMX. En 2015, llegó al 92%; hoy, aspira al pleno.
Villa Victoria. En el Estado de México, esta presa mediana (capacidad de 240 millones) opera al 94%, recuperando de un mínimo de 40% en la sequía. Regula flujos para municipios como Toluca y Ecatepec, mitigando sequías locales.
El Bosque: Ubicada en Michoacán, con 70 millones de capacidad, cierra el trío al 97%, beneficiada por ciclones como “Lorena”. Junto a Tuxpan y Colorines, forma la red alta que bombea el caudal a través de 277 km de acueductos.
Colectivamente, estas presas no solo almacenan; son una obra de ingeniería colosal, considerada una de las mayores del mundo por su elevación hidráulica extrema: de 1,600 a 2,702 metros sobre el nivel del mar.
Hoy, con 54 millones de metros cúbicos de margen para más lluvias, el sistema respira alivio.
Implicaciones para la megaciudad: Estabilidad, pero con asteriscos.
“La presidenta Claudia Sheinbaum lo dejó claro: “No habrá restricciones en el abasto para CDMX ni Edomex este año”. Con el 98% proyectado, el Cutzamala podría sostener el suministro hasta bien entrado 2026, evitando los cortes que afectaron a 1.5 millones de hogares en 2024. Municipios como Naucalpan, Nezahualcóyotl y alcaldías sureñas de la capital —dependientes en un 40% del sistema— celebran el caudal, que equivale a 26 mil litros por segundo en picos de demanda.
Sin embargo, no todo es euforia. La OCAVM advierte: el cambio climático intensifica estos ciclos extremos —sequías seguidas de diluvios—, y el consumo per cápita en la zona metropolitana (400 litros diarios) presiona el límite. “Hemos forzado un uso racional”, dice Peraza, recordando campañas que redujeron fugas en un 15%.









