*Con más de medio siglo de historia, esta organización ha defendido los derechos de los habitantes de Iztapalapa, promoviendo mejoras en servicios públicos, educación y sostenibilidad ambiental.*
Por Felipe Rodríguez Aguirre
Ciudad de México, 29 de junio de 2025.- En el corazón de Iztapalapa, la Unión de Colonos de San Miguel Teotongo se erige como un pilar de resistencia y organización comunitaria. Fundada hace 51 años, esta agrupación ha marcado un antes y un después en la defensa del territorio, la mejora de la calidad de vida y el fortalecimiento del tejido social en una de las zonas más pobladas y desafiantes de la capital mexicana. Su legado, liderado por figuras como Clara Brugada, actual Jefa de Gobierno, es un testimonio de la fuerza de la autogestión y la participación ciudadana.
Defensa del territorio y servicios públicos
Desde sus inicios, la Unión de Colonos ha sido un baluarte en la protección de la Sierra de Santa Catarina, un área vital para el equilibrio ambiental de la Ciudad de México. Gracias a su activismo, se han preservado espacios verdes y se ha evitado la invasión de terrenos, garantizando un entorno más saludable para las generaciones futuras. Además, la organización ha sido clave en la dotación de infraestructura básica, como agua, drenaje y electricidad, transformando las condiciones de vida en San Miguel Teotongo.
Otro de sus grandes logros ha sido la promoción de la educación. Un hito significativo fue la creación de la Escuela Preparatoria Iztapalapa, establecida en lo que antes fue la Cárcel de Mujeres. Este proyecto no solo brindó acceso a la educación media superior, sino que también simbolizó la transformación de un espacio de reclusión en uno de aprendizaje y esperanza.
Liderazgo y modelo de autogestión
La Unión de Colonos ha sido cuna de liderazgos que han trascendido las fronteras de la comunidad. Clara Brugada, actual Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, es un ejemplo emblemático. Su trayectoria en la organización refleja el compromiso con la justicia social y la capacidad de las comunidades para generar soluciones propias. Bajo su influencia y la de otros líderes, la Unión ha consolidado un modelo de autogestión que combina la participación vecinal con la implementación de políticas públicas efectivas.
Este modelo ha permitido que los habitantes de San Miguel Teotongo no solo sean receptores de beneficios, sino protagonistas de su propio desarrollo. La organización ha impulsado programas sociales que abordan necesidades específicas, desde la atención a grupos vulnerables hasta la promoción de actividades culturales que fortalecen la identidad comunitaria.
Proyectos para el futuro
En la actualidad, la Unión de Colonos de San Miguel Teotongo continúa innovando con iniciativas que promueven la sostenibilidad y la participación ciudadana. Entre sus proyectos destacados se encuentran los huertos urbanos, que fomentan la agricultura comunitaria y la seguridad alimentaria. La Casa Vivero Ecológica es otra iniciativa clave, enfocada en la educación ambiental y la creación de espacios verdes sostenibles.
Además, la organización ha consolidado un archivo histórico que resguarda la memoria colectiva de la comunidad, asegurando que las futuras generaciones conozcan su historia de lucha y resistencia. A esto se suma la Radio Comunitaria, un medio que amplifica las voces de los habitantes y promueve la cohesión social a través de la comunicación.
Un legado en constante evolución
Con 51 años de trayectoria, la Unión de Colonos de San Miguel Teotongo no solo es un ejemplo de organización social, sino un faro de esperanza para otras comunidades en México y más allá. Su capacidad para adaptarse a los retos contemporáneos, desde el cambio climático hasta la desigualdad social, demuestra que la fuerza de la comunidad es capaz de transformar realidades.
Mientras la Ciudad de México enfrenta nuevos desafíos, la Unión de Colonos sigue siendo un referente de cómo la solidaridad, la resistencia y la creatividad pueden construir un futuro más justo y sostenible para todos. Su historia no es solo un relato de logros pasados, sino una invitación a seguir trabajando por el bienestar colectivo.











