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El Desafío del Respeto a los Espacios de Estacionamiento para Personas con Discapacidad en México

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* En la Ciudad de México y los 31 estados de la República, los lugares exclusivos para personas con discapacidad son frecuentemente ocupados por conductores sin necesidad, generando conflictos y evidenciando la falta de empatía y cumplimiento de la ley

* A pesar de los requisitos estrictos para obtener placas especiales, las autoridades y cuidadores enfrentan retos para garantizar el acceso a estos espacios en tiendas departamentales, aeropuertos y terminales de autobuses

Por FERNANDO Olivas Ortiz

Ciudad de México.- En México, los espacios de estacionamiento reservados para personas con discapacidad son un derecho protegido por ley, pero su respeto sigue siendo una asignatura pendiente. A pesar de los señalamientos claros, letreros con frases como “Póngase en sus zapatos, no en su lugar” y campañas de concientización, muchos conductores, especialmente jóvenes y personas sin discapacidad visible, ocupan estos cajones exclusivos en tiendas departamentales, aeropuertos y terminales de autobuses foráneos. Esta situación genera conflictos constantes y pone en evidencia una falta de empatía y civismo que afecta la movilidad y dignidad de quienes realmente necesitan estos espacios.

El Reglamento de Tránsito de la Ciudad de México, en su artículo 30, fracción XV, prohíbe explícitamente estacionarse en cajones exclusivos para personas con discapacidad, salvo para vehículos con placas especiales o durante un máximo de 20 minutos para el ascenso o descenso de personas con discapacidad. Las multas por esta infracción oscilan entre 2,171 y 3,257 pesos, además de la posible pérdida de hasta seis puntos en la licencia de conducir. Sin embargo, estas sanciones no parecen disuadir a muchos conductores, quienes optan por la comodidad personal en detrimento de los derechos de otros.

En la Ciudad de México y los 31 estados de la República, obtener placas para personas con discapacidad requiere cumplir con requisitos rigurosos. Por ejemplo, en la capital, los solicitantes deben presentar una constancia de discapacidad emitida por un centro de salud y tramitar la Tarjeta Incluyente a través de la Ventanilla Única de Discapacidad, vinculada a la Cuenta Llave CDMX. Este proceso garantiza que solo quienes acrediten una discapacidad puedan acceder a beneficios como el estacionamiento en cajones exclusivos o exenciones en programas como “Hoy No Circula”.A pesar de estas regulaciones, los cajones reservados son frecuentemente ocupados por vehículos sin autorización. En espacios públicos como centros comerciales, supermercados y aeropuertos, los cuidadores de estacionamientos enfrentan resistencia e incluso agresiones verbales al intentar hacer cumplir las normas. “La gente se enoja cuando les decimos que no pueden estacionarse ahí. Algunos dicen que ‘solo será un momento’, pero eso no justifica quitarle el espacio a quien lo necesita”, comenta Juan Morales, cuidador en un centro comercial de la Ciudad de México.

Los pleitos por el uso indebido de estos espacios son comunes. En tiendas departamentales, los cajones reservados, diseñados con rayas diagonales para facilitar el acceso a sillas de ruedas, son ocupados por conductores que ignoran su propósito. En aeropuertos y terminales de autobuses, la situación es aún más crítica. Recientemente, en la terminal de autobuses del norte, de la Ciudad de México, se eliminaron aproximadamente ocho cajones exclusivos para personas con discapacidad, reemplazándolos por una bahía de ascenso y descenso. Esta decisión, aunque pensada para agilizar el flujo de pasajeros, ha sido criticada por reducir el número de espacios accesibles, dejando a las personas con discapacidad con menos opciones para estacionarse cerca de las entradas.

La Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad establece que los espacios públicos deben garantizar la accesibilidad mediante cajones cercanos a las entradas principales, identificados con el símbolo internacional de discapacidad. Sin embargo, la implementación de estas normas varía entre estados y municipios, y en muchos casos, las autoridades locales no realizan verificaciones suficientes para asegurar el cumplimiento. En 2025, la Cámara de Diputados aprobó reformas para reforzar la obligatoriedad de estos cajones, pero su aplicación efectiva depende de las autoridades municipales y de una mayor conciencia ciudadana.

El Consejo Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de las Personas con Discapacidad (Conadis) subraya que los cajones exclusivos no son un privilegio, sino una necesidad para garantizar la movilidad de personas con discapacidad. Estos espacios, ubicados estratégicamente cerca de entradas y elevadores, permiten a quienes usan sillas de ruedas o tienen movilidad reducida acceder con seguridad y autonomía. Sin embargo, la falta de respeto a estas áreas refleja un problema cultural más profundo: la carencia de empatía hacia las necesidades de los demás.

En lugares como el Metrobús de la Ciudad de México, se han implementado medidas de accesibilidad, como autobuses adaptados y espacios exclusivos para perros de asistencia, pero el respeto a estas disposiciones sigue siendo un reto. Conductores y peatones deben entender que el uso indebido de espacios reservados no solo es una infracción, sino una barrera que limita la inclusión social de millones de personas. Según el INEGI, en 2023, 8.8 millones de mexicanos vivían con alguna discapacidad, y la mitad eran adultos mayores, lo que resalta la urgencia de garantizar su derecho a la movilidad.

Resolver este problema requiere un esfuerzo conjunto. Las autoridades deben fortalecer la vigilancia y las sanciones, mientras que los comercios y espacios públicos deben capacitar a su personal para priorizar la accesibilidad. Por su parte, la sociedad necesita adoptar una cultura de respeto y empatía. Campañas como “Póngase en sus zapatos, no en su lugar” buscan generar conciencia, pero su impacto será limitado sin un cambio de actitud colectiva.

En conclusión, el respeto a los espacios de estacionamiento para personas con discapacidad en México no es solo una cuestión de cumplir la ley, sino de reconocer la dignidad y los derechos de quienes enfrentan barreras diarias. Mientras las autoridades, los cuidadores y la ciudadanía no trabajen en conjunto, los cajones exclusivos seguirán siendo un símbolo de lucha por la inclusión en lugar de una solución efectiva.


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